Protegía a su bebé de 3 días de nacido mientras el marido le pateaba la cara

Kerry Armstrong, una mujer del Reino Unido, denunció a su esposo, Gary Peoples, por violencia doméstica, después de ser golpeada brutalmente cuando intentaba proteger con su cuerpo a su bebé de tres días de nacido.

Según reportes, Armstrong fue perseguida por Peoples, que luego agredió a su hija de 13 años.

La niña, de un matrimonio anterior, entró al cuarto y vio a su mamá siendo atacada. Peoples luego la empujó contra la pared, y después fue arrestado por sus acciones.

El juez en el caso escuchó cómo, en las consecuencias iniciales del asalto, Peoples se negó a dejar que Armstrong saliera de la casa. Sin embargo, ella pudo escapar y luego se fue manejando a la casa de su mamá. Su hermano luego informó a la policía.

A Armstrong le quedaron dos ojos negros, hinchazón facial y hematomas en otras partes de su cuerpo, habiendo usado su cuerpo como escudo para proteger a su bebé de tres días.

Peoples, de 40 años, confesó la agresión y fue sentenciado a 20 meses de prisión. Armstrong ahora está haciendo lo que más puede para difundir su historia con la esperanza de animar a otras víctimas de violencia doméstica a atreverse a contar su historia.

“Hace un tiempo ya que pasó esto y ha sido duro llegar a este punto”, le dijo Armstrong a BelfastLive.

“En momentos solo quise rendirme pero estaba determinada a seguir adelante en nombre de otras mujeres que han sufrido y que aún sufren los efectos de la violencia doméstica.”

Totalmente, la violencia doméstica es una plaga para nuestra sociedad que no debería existir. Ninguna mujer – o hombre, debe vivir con miedo de alguien que se supone que lo debe cuidar y querer.