OPS advierte sobre otro peligroso zancudo; transmite Encefalitis

La representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Honduras, Piedad Huerta, alertó a la población hondureña para ser vigilantes del comportamiento del brote de Encefalitis Equina del Este u Oriental (EEE) en Estados Unidos transmitida por el zancudo Aedes aegypt.

Por ende, Huerta indicó que «no hay datos que la enfermedad esté en el país. Es una enfermedad que se debe mantener bajo vigilancia. Hay que estar alertas, considerando que vivimos en un mundo globalizado, Las enfermedades transmisibles pueden pasar de país a país».

En ese sentido, la alerta se originó después que la enfermedad ha causado la muerte de al menos cuatro personas en algunos Estados de la unión americana.

Hasta el momento en, Honduras no se ha detectado el contagio, pero el problema radica en la múltiple cantidad de personas que viajan hacia el país norteamericano.

Según la OPS, esta enfermedad podría propagarse a través de los zancudos que pueden infectar a otros animales y a los humanos. De esta manera, causar una infección o inflamación cerebral. Por tal razón, Huerta recalcó que en Honduras se debe implementar el reglamento sanitario internacional.

Cabe desatacar que las personas infectadas con el virus podrían desarrollar los síntomas de cuatro a 10 días luego de ser infectado.

Entre los síntomas que se pueden presentar se incluyen escalofríos, fiebre, dolor de cabeza, vómitos, dolores musculares y de articulaciones. El padecimiento también puede progresar y provocar desorientación, convulsiones y en los casos más graves llevar al coma.

En cuanto al tiempo de incubación del virus, se informó que toma entre 7 y 10 días en desarrollarse el virus.

Además, el 94 % las persona infectadas en EEUU presentan fiebre elevada de entre 39 y 40 °C que cede entre cuatro y cinco días. La persona infectada queda en estado de postración.

Luego de investigar el virus EEE, se concluyó que tiene un alto porcentaje de mortalidad y en pacientes que sobreviven hay una alta frecuencia de secuelas neurológicas permanentes. En los niños menores de cinco años puede originar el retardo mental, convulsiones y parálisis, dado el daño cerebral severo.

Con información de Libertad Digital