Niño migrante guatemalteco muere en centro de detención por influenza

La muerte de un niño guatemalteco a causa de una infección bacteriana, mientras estaba bajo custodia de la patrulla fronteriza estadounidense, pone de manifiesto el riesgo que corren los menores que migran junto a sus padres y echa dudas sobre la calidad de las instalaciones a donde son llevados.

Felipe “N” de 8 años murió en El Paso, Texas, a causa de “complicaciones por infección de influenza B, con infección y sepsis (por una bacteria respiratoria) estafilococo aureus”, informó el consulado en Phoenix, Arizona.

Oscar Padilla, Cónsul de Guatemala en Phoenix, dijo en exclusiva a The Associated Press, que la semana pasada le entregaron el informe forense sobre la muerte del menor.

El niño indígena originario de la aldea de Yalambojoch, del departamento de Huehuetenango, había viajado junto a su padre Agustín “N” de 47 años, huyendo de la extrema pobreza en Guatemala e ingresaron a Estados Unidos.

Su padre informó entonces que el niño estaba en buenas condiciones de salud; pero días después de estar bajo el resguardo de la patrulla fronteriza, al menor lo llevaron con síntomas de influenza a un hospital, donde finalmente murió.

Su muerte coincide con la de Jakelin “N” de 7 años quien falleció tres semanas antes; según el informe, trazas de estreptococos se hallaron en los pulmones, hígado, bazo y glándulas suprarrenales de la niña, por lo que tuvo una “infección de progresión rápida”, que derivó en una falla orgánica múltiple.

Johana Samayoa, Jefa de la Unidad de Atención Integral de VIH e infecciones crónicas del Hospital Roosevelt en Guatemala, explicó que ambos murieron por infecciones bacterianas; dijo que estos casos revelan los riesgos que corren los menores que migran junto con sus padres.