Más de 100 ballenas fueron encontradas encadenadas en “prisiones submarinas”

Se descubrió que más de 100 ballenas permanecían encerradas dentro de pequeños recintos, en la costa del Océano Pacífico cerca de Nakhodka, Rusia.

En total, los expertos en vida salvaje contabilizaron 90 ballenas beluga y 11 orcas, conocidas también como ballenas asesinas. Los enormes cetáceos habían sido encerrados en prisiones submarinas. Este tipo de abuso contra los animales acuáticos debería ser ilegal.

Según los reportes publicados por “Whale and Dolphin Conservation”, una organización ecologista con sede en el Reino Unido, se trata del mayor número de animales acuáticos en cautiverio del que se tenga registro.

Los expertos en fauna marina sospechan que los animales iban a ser vendidos en parques temáticos de China, por grandes sumas de dinero.

Algunos acuarios llegan a pagar más de 6 millones de dólares por una sola ballena.

En China hay más de 60 parques temáticos marinos, y se espera que dentro de poco 12 más abran sus puertas.

De acuerdo con el Derecho Internacional, las ballenas solo pueden ser capturadas para propósitos científicos o educativos. Es ilegal venderle estos animales a los parques temáticos, pero a nadie le sorprende que las leyes sean ignoradas de forma rutinaria. Un extraño resquicio legal en el Derecho Internacional permite que las empresas alquilen las ballenas, y probablemente ese es el vacío legal del que se aprovechan los cazadores furtivos para seguir con su tráfico de especies marinas.

Entre 2013 y 2016, las empresas que mantenían en cautiverio a este gran grupo de ballenas lograron venderles 13 orcas a diversos parques temáticos chinos. Esta información fue obtenida gracias a las investigaciones de medios de comunicación rusos, incluyendo el afamado periódico Novaya Gazeta.

En su defensa, las compañías responsables del cautiverio de estos cetáceos han declarado que estaban siendo retenidos para propósitos educacionales y científicos, pero las autoridades están recabando evidencias que permitan demostrar lo contrario.

La oficina rusa de la organización Greenpeace ha descrito como “tortura” las condiciones en que estaban siendo retenidas las ballenas. En tanto, a comienzos de este año las compañías responsables de los hechos habían recibido permisos para capturar 13 ballenas.

Con información de Libertad Digital