La ANEP toma control de la economía y se reinstala el neoliberalismo en El Salvador

“Se terminaron las persecuciones al sector privado”: ROLANDO CASTRO, MINISTRO DE TRABAJO.

“Se terminaron las persecuciones al sector privado, se terminaron los malos tratos al sector productivo”, fueron las palabras del Ministro de Trabajo, Rolando Castro en la instalación del Consejo Superior del Trabajo (CST) este lunes con fuertes medidas de seguridad.

Pese a que fue un evento a nombre de los trabajadores y trabajadoras salvadoreñas, el ceño se dio a favor de quienes cuentan con todas las prerrogativas, leyes y recursos del Estado desde la visión mercantilista: el sector empresarial que en la historia de El Salvador impone bajo salarios, explotación sistemática, despojo de bienes comunes y acaparación de las compras del Estado.

El 1 de junio de 2016, durante una sesión de Consejo Nacional del Salario Mínimo (CNSM), los representantes de sector laboral, Israel Huiza y Miguel Ramírez votaron a favor de la propuesta de ANEP para aumentar $0.20 centavos, cerca del 15% en tres años. El presidente de la República decidió devolver el acuerdo, para luego lograr la mayoría califica dentro de la tripartita para nivelar el sueldo mínimo a $300 dólares mensuales.

Aunque según el funcionario “los seis años de inactividad del Consejo produjo que el Estado salvadoreño fuera reconocido, como uno de los países a nivel global, con más violaciones a los derechos laborales”, por parte de los empresarios.

“Estamos a horas de cerrar una página negra de la historia de nuestro país, en materia laboral y abrir una nueva página donde se garanticen certidumbre política y reglas claras”, dijo Castro, a favor de los empresarios y en detrimento de la clase trabajadora.

Asimismo, declaró que anteriormente en este Ministerio no se privilegiaba la verdadera representatividad en lo laboral y sindical,
sino que se hacían actos arbitrarios, señaló sin mencionar la voz de la clase trabajadora salvadoreña.

Por su parte, Leonardo Ferreira, subdirector regional de la OIT, detalló que espera que con la instalación del nuevo CST sea el inició de un proceso productivo que permita construir mejores condiciones laborales del país.

Con respaldo empresarial, Luis Cardenal, presidente de la ANEP y vicepresidente del sector empleados comentó que “es para nosotros un día de gran satisfacción y orgullo estar reinstalando o inaugurando el CST, una instancia tripartita de diálogo”, pese a que ellos en el pasado abandonaron la instancia por su desacuerdo por el aumento del salario mínimo.

“Lo que puede decir, es que en los último seis años, hemos aprendido lo que no debemos hacer y como no debemos de comportarnos, esta dinámica debe servir para fomentar la cultura del diálogo, acercamiento y cordialidad donde se priorice que somos salvadoreños y queremos vivir en paz y progreso, creando los empleos necesarios”, recalcó pese a que en el capitalismo para el sector empresarial crear empleos significa aumento de la tasa de explotación, bajos salarios y nulas prestaciones.

Vilma de Huezo, vicepresidenta del sector trabajador afirmó que “el diálogo social como expresión civilizada entre los trabajadores,
empleadores y Gobierno en El Salvador es una práctica poco desarrollada y sin la suficiente atención”.

Además, la representante de sector sindical habló de incrementar la producción, retomar el pacto salvadoreño para el empleo, un nuevo
sistema de pensiones para retirarse con dignidad y no en la mendicidad, reformas a la Ley del Seguro Social que permita que este
se modernirce y este a la altura de las nuevas necesidades de la población, reformas a la Ley de Organización y Funciones del Sector
Trabajo y Previsión Social, y a la Ley de Procedimientos Administrativo, que se discuten en la Asamblea Legislativa.

Cabe destacar, que a las puertas de aprobar un reforma al antiguo Sistema de Pensiones administrado desde 1998 de forma voraz por las AFP´s en febrero de 2016, lanzó una campaña mediática denominada el “Robo del Siglo” ante la amenza de crear un “Sistema Público de Pensiones”, propuesto por el Ejecutivo. También, acá se aborda la necesidad de crear una reforma a la Ley del Seguro Social, para presuntamente volverlo “más moderno”, elementos utilizados anteriormente por la derecha para privatizar servicios como telefonía, banca, pensiones y electricidad.

Actualmente, trabajadores del seguro social alertaron sobre la privatización del sector salud.

Denunciaron que un dia después de la instalación del Consejo, un grupo de golpistas irrumpieron en su sede para amenazar a los trabajadores que se mantienen en lucha, presumiblemente fueron agentes del Estado.

Con información de Dimensión Infinito