Hombre con los genitales más grandes del mundo se operó para reducirlos

Un hombre que sufría de una extraña enfermedad, elefantiasis en sus genitales, una condición que hizo que se le hincharan 20 veces más que el tamaño promedio, finalmente se sometió a una cirugía que cambió su vida.

Horace Owiti Opiyo, conocido como Forence, de Kenia, notó por primera vez un quiste en sus genitales en 2006, cuando tenía solo 10 años.

Un procedimiento inicial eliminó el crecimiento en 2007, pero el problema reapareció al poco tiempo, hasta tal punto que el quiste hizo que el escroto y el pene de Forence crecieran a casi un metro de largo, y alcanzaran un peso de 5 kg.

El crecimiento le provocaba un dolor que se hizo cada vez más insoportable. Ni siquiera podía caminar o sentarse. Caminaba como si tuviera las piernas arqueadas.

Forence finalmente tuvo que abandonar la escuela porque sus testículos crecían tanto que ya no podía usar ropa ni caminar con facilidad.

Los compañeros se burlaron de él y, como no podían pagar más cirugías, Forence comenzó a pasar más tiempo en la casa que compartía con su hermano, Eliza, y su anciana abuela, Salina; sus padres murieron cuando él tenía cinco años.

En un intento desesperado por ayudar a Forence, su vecino, Duncan Otieno, tomó fotografías de los genitales de Forence y las publicó en Facebook pidiendo ayuda.

La publicación se hizo viral de la noche a la mañana y llegó a la esposa de la gobernadora del condado de Kisumu, Olivia Ranguma, quien le pidió a un médico que evaluara la condición de Forence. Se envió una ambulancia para recogerlo de inmediato.

Los doctores en el hospital Jaramogi Oginga Odinga examinaron a Forence y lo diagnosticaron, no con una maldición, sino con elefantiasis escrotal.

Es una afección llamada linfedema, en la que tiene hinchazón de los tejidos. En este caso son sus genitales, por lo que se llama elefantiasis, explicó el Dr. Emmanuel Benge, según informa Unilad.

La elefantiasis escrotal puede ser causada por una picadura de mosquito que inyecta larvas en el torrente sanguíneo. Las larvas maduran y se convierten en gusanos parásitos invasivos, que bloquean el sistema de drenaje del cuerpo y causan un linfedema o inflamación del tejido y engrosamiento de la piel.

Las exploraciones mostraron que, alojados en el escroto de Forence, se encontraban dos testículos sanos. Su tracto urinario fue retirado en los pliegues que lo rodeaban.

El hospital programó dos operaciones; el primer proceso quirúrgico consistió en rellenar el escroto y deshacerse del exceso de masa y el segundo, en reconstruir el pene y darle la forma y el tamaño más habituales.