Con sus tres maridos, mujer nepalí dice ser muy feliz

Un documental sobre la vida en Nepal levantó revuelo, tras las afirmaciones de una de sus protagonistas. “Tengo tres maridos y así soy feliz”, contó la mujer llamada Tsepal, una realidad habitual en la región del Himalaya.

La poliandria es la contraparte de la más famosa poligamia. En este caso son las mujeres las que tienen varias parejas, se les he permitido casarse con quienes deseen y vivir juntos en una misma vivienda. En algunos casos, los maridos son hermanos de sangre.

Unión familiar

La historia de Tsepal no dista mucho de sus amigas, aunque no todas tienen su arrojo. De hecho, ella cree que puede ser presidenta de su país porque es capaz de llevar un hogar con tres maridos y cuatro hijos.

Los ritos y tradiciones en su comunidad están muy bien determinados. De hecho, la mujer afirmó que no hay celos entre sus maridos. Cuando alguno de ellos requiere intimidad, entonces la llama con una sonrisa amplia.

Forma de vida

Expertos afirman que la poliandria tiene como objetivo controlar la tasa de natalidad de esa población. Se practica en donde hay más varones que mujeres disponibles para el matrimonio. Generalmente, la boda se transa en un arreglo entre miembros de una misma etnia.

En el caso de Tsepal, sus tres maridos combinan la atención de los cultivos con los trabajos de la casa. Así es que ella nunca está sola, quizás esa sea la clave de la felicidad que expresa sentir por su forma de vida.

Ventajas y desventajas

Otra cualidad de la poliandria, comenta Tsepal, tiene que ver con la manutención de sus hijos. Al tener varios maridos todos deben brindarle los medios para el desarrollo de sus pequeños, como alimentación, atención sanitaria y educación.

Pero sus cuñadas no están tan felices como ella. Creen que podría haber problema si Tsepal no atiende a sus tres maridos como es debido. La intimidad y los hijos serían un obstáculo si Tsepal no llega a complacerlos a los tres, dicen.

Con información de Nueva Mujer